Nunca pensé que mi amor por las manualidades se traduciría en el emprendimiento, El taller de Jael, mediante el cual le he presentado a mis clientes una oferta de muñecos y detalles para todo tipo de ocasión, cada uno hecho con intención y cariño elaborados a mano. Después de la muerte de mi papá, crear se convirtió en mi terapia y en
una forma de seguir adelante. Además, con este emprendimiento me tracé el propósito personal de enseñar a otras mujeres para que también encuentren en las manualidades un espacio para sanar, crecer y transformarse.
Hecho con intención y cariño








