Este emprendimiento nació en 2019, cuando descubrí la técnica de amigurumi, pequeños muñecos o figuras tejidas a crochet (ganchillo) o punto, de origen japonés, que combinan las palabras “ami” (tejer) y “nuigurumi” (muñeco de peluche). Vemys Tejidos nació del amor y la dedicación que implica acompañar a mi hija con discapacidad cognitiva. En medio de ese rol de cuidado, el tejido se convirtió en mi refugio, y desde entonces cada figura que tejo lleva un pedacito de mi historia, de mi fuerza y de la esperanza con la que sostengo a mi familia con cada puntada.
Tejidos con historia








